Satisfación con lo pequeño Estaba paseando por la orilla de la playa. Me aproximaba al sitio donde unos niños jugaban a la pelota. Empecé a desear que alguno de ellos errara para que llegara a mis pies el simple balón y poder dar un puntapié futbolero. Se cumplió mi deseo; con tan poca cosa me quedé contento. Cuan necesario es para el equilibrio del espíritu, aprender a sentir satisfacción con lo pequeño.
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