Si tu felicidad es la infelicidad del otro, no es felicidad verdadera, es amargura disfrazada, un barranco pedregoso y seco que se pinta de plata para hacerse pasar por río. El Sol después de muerto. Felicidad de bisutería.
La luna en tránsito. Un árbol diciendo no al fuego. El vértigo cayendo por un precipicio, hacia el miedo. Mi último yo atrapado en un triángulo imposible de vértices invisibles. La arena. La espuma. Las olas muertas.