Todo está dispuesto. Cerradas de las alas las heridas. Los trozos dolorosos del pasado sepultados en cemento armado. El alma con todas las luces encendidas. La mirada ya adiestrada para para poder ver en lo que es profundo. El río de la vida me lleva, no sé, nadie lo sabe, adonde me lleva. El futuro abrirá sus puertas cuando deje de ser futuro.